Unos 12.000 marineros gallegos es la cifra estimada del colectivo de emigrantes que trabajó en Noruega entre los años 60 y 1994 en barcos de pesca, o petroleros, y que permanece afectado por la negativa de este país nórdico a devolver los impuestos pagados durante su vida laboral fuera de España cuando todavía el país nórdico no se había unido al Espacio Económico Europeo.
Estos marineros, que no tienen derecho a pensiones porque no tenían reconocidos sus derechos laborales sí pagaron impuestos en el país nórdico. Los afectados se sienten engañados por el gobierno. Los marineros reconocen que ganaron dinero, pero recuerdan que también se les retuvieron impuestos. Pese a ello, personas con más de 20 años fuera de España en barcos noruegos no ven reconocido ese tiempo laboral.